
Mapa ciudadano que amplía nuestra manera de reconocer dónde y cómo ocurre la vida cultural en la ciudad.
Un mapa vivo del pulso cultural construido por la ciudadanía
Cuando pensamos en espacios culturales solemos imaginar teatros, museos o galerías, y los asociamos a unos pocos distritos y circuitos conocidos. Sin embargo, la vida cultural también ocurre en barrios y territorios que rara vez aparecen en esos imaginarios, y en espacios como parques, locales comunales, losas deportivas o casas adaptadas.
Explora el mapa y descubre una ciudad cultural más amplia y diversa de la que solemos imaginar: lugares donde las personas crean, ensayan, aprenden, celebran y sostienen la vida cultural.

Cómo se ha construido este mapa
Un mapa desde el conocimiento ciudadano
Los registros culturales suelen construirse desde instituciones públicas o especialistas y muchas veces no logran captar toda la diversidad de espacios donde ocurre la vida cultural. Este mapa complementa esas miradas incorporando el conocimiento de quienes habitan, gestionan y sostienen la cultura a lo largo de todo Lima, poniendo en el centro la experiencia y saberes de las personas.
Desde 2021, organizaciones culturales, artistas y ciudadanía en general vienen identificando, verificando y actualizando espacios culturales en toda la ciudad, construyendo una cartografía viva que sigue creciendo con nuevas contribuciones.
+300 personas
han participado en su construcción
+600 espacios
mapeados y verificados en Lima
+140 mil vistas
a la cartografía digital desde el 2021
Participa del mapeo colectivo
¿Conoces espacios culturales que no están en el mapa o que hay que retirar?
Los mapeos colectivos son espacios de encuentro donde las personas no solo identifican espacios culturales: comparten sus experiencias y reflexionan sobre las desigualdades culturales de la ciudad..
Descarga las cartografías ilustradas
Sobre el proyecto
El mapeo como acción política y social
La Cartografía Cultural de Lima es más que un registro de espacios. Es una herramienta para comprender cómo se distribuye la vida cultural en la ciudad y para visibilizar las desigualdades que atraviesan el ejercicio de los derechos culturales.
Al reunir en un mismo mapa espacios culturales de distinta naturaleza y escala, la cartografía revela un ecosistema cultural más amplio y diverso de lo que solemos reconocer. Nos recuerda que la cultura ocurre en lugares concretos, en comunidades reales y en los diversos territorios que habitamos.
Mapear la cultura es, en sí mismo, un acto político. Los mapas no solo describen la realidad: también influyen en la manera en que la imaginamos, la analizamos y tomamos decisiones sobre ella. Reconocer dónde ocurre la vida cultural implica preguntarnos qué espacios consideramos culturales y qué territorios suelen quedar fuera de nuestras representaciones de la ciudad. También nos permite hacer visibles las desigualdades que atraviesan el acceso, la participación y el ejercicio de los derechos culturales en distintos territorios.
La cartografía nos invita a ampliar nuestra mirada sobre Lima, reconocer la riqueza cultural presente en distintos territorios y reflexionar sobre las desigualdades que atraviesan el acceso y ejercicio de los derechos culturales.
De la Cartografía a la acción: Una Invitación a repensar la ciudad
La cartografía no busca únicamente registrar espacios culturales. También busca generar evidencia para fortalecer políticas públicas, investigaciones, estrategias de sostenibilidad y formas de colaboración que contribuyan a una ciudad con condiciones equitativas de participación cultural.
- ¿Cómo garantizamos que los espacios culturales puedan sostenerse en el tiempo?
- ¿Qué estrategias pueden implementar los municipios para apoyar la autogestión cultural?
- ¿Cómo podemos descentralizar los circuitos culturales y reducir las brechas territoriales?
Los derechos culturales no dependen únicamente de la capacidad de organización de las comunidades que sostienen estos espacios. Garantizar condiciones equitativas para la vida cultural requiere la participación del Estado, las instituciones, la sociedad civil y otros actores comprometidos con el desarrollo cultural de la ciudad. La cartografía busca contribuir a ese esfuerzo colectivo ofreciendo evidencia para comprender mejor el ecosistema cultural de Lima y fortalecer su sostenibilidad a largo plazo.
- Inversión en infraestructura cultural en zonas con baja oferta, asegurando que cada distrito cuente con espacios adecuados para la creación y difusión artística.
- Protección de espacios culturales en riesgo de desaparición, especialmente en áreas donde la presión inmobiliaria amenaza la continuidad de espacios independientes.
- Políticas de activación del espacio público, fomentando el uso de parques y plazas para eventos culturales y garantizando condiciones adecuadas para su sostenibilidad.
- Incentivos para la autogestión cultural, reconociendo el valor de los espacios comunitarios y facilitando su acceso a recursos y financiamiento.





